Deportes y audición

Práctica deportiva y cuidado de oídos

Todos sabemos que "hacer deporte" es sano, pero lo que muchos desconocen es que existen actividades o actuaciones relacionadas con la práctica deportiva que pueden ser especialmente nocivas para nuestra salud auditiva.

BUENAS PRÁCTICAS DEPORTIVAS RELACIONADAS CON LA AUDICIÓN

En general podemos afirmar que la práctica deportiva común es sana. Pero existen ciertos riesgos, hablando desde el punto de vista de la Salud Auditiva, que pueden poner en riesgo nuestra sensibilidad auditiva. Por poner un ejemplo para que nos podamos entender podemos indicar que el running, tan de moda hoy en día, es mucho más saludable que estar sentado en el sillón viendo la televisión, pero si lo practicamos con unos reproductores de música a un volumen muy elevado y con exposiciones muy prolongadas podremos estar dañando de un modo grave nuestro sistema auditivo.

Existen deportes, como los relacionados con el motor, en los que el ruido forma parte de la propia actividad. El ruido de los motores, en este caso, o el de los disparos en el caso del tiro, son ejemplos de deportes en los que es necesario proteger nuestros oídos si no queremos que estos sufran daños.

Otro ejemplo de actividades deportivas en los que el sonido, en este caso la música, juega un papel importante, es la práctica de ejercicios en los gimnasios. De todos es sabido que las clases de fitness, spinning o de zumba se practican con música a todo volumen. A pesar de que existen recomendaciones respecto al volumen a emplear y a qué niveles no se debe llegar, esto no se cumple en todos los centros deportivos y gimnasios. En estos casos, si no queremos dañar nuestros oídos debemos acudir con protectores de oídos contra los ruidos.

Otros deportes en los que existe riesgo para la audición son los acuáticos. Las personas que pasan muchas horas en el agua tienen mayores riesgos de sufrir otitis e infecciones de oídos, mientras que los que bucean podrán sufrir más con las afecciones relacionadas con el tímpano debido a los cambios de presiones que tienen que soportar. Al igual que los cambios de presión nos pueden afectar en el agua también los podemos sufrir en altitud, como es el caso del alpinismo o escalada. Tampoco debemos olvidar los deportes de contacto en los que existe riesgo físico por el golpe directo en oídos.

En cualquier caso lo más importante es la información. Si nos mantenemos informados podremos prevenir todos los posibles daños que se pueden producir relacionados con nuestra audición.

Si practicamos deporte para sentirnos bien debemos cuidar nuestra audición protegiendo nuestros oídos de los posibles riesgos que podamos sufrir provocados por elevadas intensidades sonoras, golpes y cambios de presión.