Audífonos

Cuidado básico de audífonos para prolongar su vida útil

Los audífonos son dispositivos tecnológicos muy sofisticados pero preparados para una larga vida útil, especialmente cuando se les cuida adecuadamente. La vida media de estas ayudas auditivas está por encima de 6-7 años pudiendo durar muchos años más.

Los fabricantes se preocupan de que sus audífonos sean, además de funcionales, robustos y duraderos. Por ello, si seguimos una serie de consejos y prestamos especial cuidado podremos prolongar la vida útil de nuestros dispositivos durante muchos años. De hecho, la mayoría de ellos se cambian más por funcionalidades que presentan los nuevos modelos que por que hayan dejado de funcionar.

El principal peligro de los audífonos son las caídas y los golpes por lo que es importante que cuando no los estemos usando los guardemos adecuadamente en sus estuches. Este es el mejor modo de protegerlos de riesgos de caídas accidentales y golpes.

Además, para que el cuidado sea aún más efectivo, debemos retirar las pilas del dispositivo cuando los vayamos a guardar. Quitar las pilas cuando no se usan los audífonos va a permitir alargar la vida útil tanto de los audífonos como de las propias baterías.

La higiene y limpieza de audífonos también es importante. Debemos acostumbranos desde el primer día a mantener nuestros audífonos limpios y cuidados ya que de ello va a depender en gran medida su durabilidad e incuso la calidad del sonido. Si nos acostumbramos desde el principio luego será más sencillo llevar esta rutina. Lo ideal es que después de usarlos los limpiemos tal y como nos habrán enseñado en el centro auditivo donde hayamos adquirido nuestros audifonos.

Conocer los verdaderos enemigos de los audífonos también nos va a ayudar a prestar especial atención ante los riesgos. Además de los golpes y la limpieza de audífonos hay que tener cuidado con los siguientes enemigos conocidos de los audífonos:

  • Agua y humedad. Los audífonos, aunque cada día son más resistentes al agua, siguen siendo sensibles a este elemento e incluso a los lugares en los que la humedad es muy elevada. También, después de limpiarlos, conviene secarlos correctamente.
  • Cométicos y cremas. Las cremas de cara y cosméticos, lacas, etc, son también enemigos de los audífonos.
  • Exposición al sol y al calor. Al igual que todos los dispositivos con componentes tecnológicos debemos evitar las exposiciones directas al sol y los lugares en los que el calor es muy elevado.

Recomendamos también que consulte en su centro auditivo la posibilidad, si así lo quiere usted, de que le revisen de un modo rutinario sus audífonos. Es seguro que estarán encantados de poder hacerlo.