Audífonos y ambientes

¿Se debe adaptar la persona al audífono o el audífono a la persona?

Dependiendo de con quién hablemos podremos oír que los audífonos se deben adaptar a las personas, o bien que son estas las que se deben adaptar a sus ayudas auditivas. Pero ¿qué es lo correcto?, lo cierto es que lo ideal es una mezcla de las dos situaciones.

Una vez que una persona ha perdido audición debe solucionar este problema y en la mayoría de las ocasiones la mejor ayuda es el empleo de audífonos.

Audífonos diseñados para cada pérdida auditiva y personas que se adaptan a su uso.

No todos los audífonos son válidos para todas las pérdidas auditivas por lo que lo primero que debemos entender es que en nuestro centro auditivo de confianza solo nos van a recomendar los que resuelvan eficazmente nuestra pérdida auditiva. Por lo tanto, del amplio surtido de audífonos existentes tan solo podremos contar con los que se van a adaptar a nuestra pérdida auditiva.

Una vez que nos hemos centrado en los modelos que resuelven nuestra pérdida auditiva vamos un paso más allá y debemos seleccionar los que mejor se adapten a nuestro ritmo de vida. Los profesionales del centro o gabinete auditivo deberán presentarnos los modelos que, resolviendo nuestra pérdida auditiva, nos permitan además seguir llevando nuestro ritmo de vida. Deben ser audífonos que nos permitan realizar las actividades habituales y rutinarias en las que participábamos antes de sufrir nuestra pérdida de audición. Por ello debemos establecer un buen grado de confianza con audiólogos y audioprotésicos para que conozcan al detalle nuestras aficiones y relaciones familiares y sociales.

Con toda esta información ya podremos seleccionar el audífono que mejor se adapte a nosotros y entonces llega el momento de adaptarnos nosotros a esta nueva forma de oír. Con el audífono, o audífonos, debemos acostumbranos a su manejo, a su empleo, y a las posibilidades que nos brinda ya que de ello va a depender nuestra futura calidad de vida.

Como conclusión podemos indicar que las personas nos adaptamos a los audífonos que resuelven eficazmente nuestra pérdida auditiva. No debemos cambiar de hábitos y rutinas por dejar de oír, sino tener audífonos que nos permitan mantener nuestro ritmo de vida.