Cuidados Audífonos

Mejor con Audífonos: Cuidados básicos de Audífonos

Usar audífonos es, en ocasiones, la única ayuda auditiva que necesitan las personas con pérdida de audición. Por ello es conveniente que la adaptación a los audífonos y el cuidado de los mismos se realicen con conocimiento.

En los Centros Auditivos profesionales que hay repartidos por todo el territorio nacional le van a aconsejar acerca de cómo adaptarse adecuadamente al uso de audífonos.

Es cierto, a pesar de que muchos lo desconocen, que para emplear unos audífonos en buenas condiciones debemos adaptarnos al uso de los mismos y este proceso requiere acostumbrarse porque en el fondo lo que estamos haciendo es volver a empezar a oír.

Además de esta adaptación, que dependiendo de cada persona va a durar más o menos tiempo, debemos también aprender a cuidar nuestros audífonos, y cuando hablamos de cuidar no nos referimos a que no se caiga al suelo o se arañe porque ya damos por descontado que eso se va a intentar sino sobre todo de seguir unas pautas a la hora de usarlos y de cuidarlos. Siguiendo unos mínimos consejos vamos a conseguir que la vida útil de nuestros equipos de audición sea más duradera.

Para no entrar en demasiados detalles, y teniendo en cuenta que en su Centro Auditivo van a aconsejarle acerca de sus audífonos le dejamos los puntos más significativos:

  • Limpieza: mantener los audífonos limpios es señal de que nos preocupamos por oír en buenas condiciones. Después de cada uso es recomendable limpiarlos con algún trapito o paño seco. Mantener una buena higiene con los mismos es vital y por ello debemos quitar todos los restos de cerumen de los mismos.
  • Agua y humedad son los principales enemigos de los audífonos, además de las caídas. Conviene tenerlos alejados de los líquidos ya que en caso de accidente se pueden estropear. Si nos vamos a duchar es conveniente que no estén en la misma estancia ya que el vapor también es malo para los audífonos. Aunque cada día se van fabricando audífonos más resistentes al agua eso no significa que no debamos tomar precauciones ante este riesgo.
  • El calor es otro de los enemigos declarado de los audífonos. Conviene no dejarlos expuestos directamente al sol ni en lugares donde los rayos de sol van a actuar sobre ellos aunque estén protegidos, por ejemplo en estuche a través de una ventana, o en la guantera del coche.
  • Los productos de higiene personal también son mala combinación con los audífonos. Lociones, cremas, colonias, maquillajes, etc., se llevan muy mal con los audífonos.
  • Por último debemos recordar que si no los vamos a usar durante cierto tiempo conviene que quitemos las pilas.

Si queremos que nuestros audífonos tengan una larga vida útil debemos cuidarlos y si lo hacemos con constancia podremos lograr que ésta se extienda.