Mantenimiento de Audífonos: consejos para un mejor cuidado
El mantenimiento de audífonos es una tarea que requiere poco esfuerzo a cambio de lograr una mejor audición y prolongar la vida útil de los mismos. Estas ayudas auditivas son dispositivos que están en contacto permanente con nuestros oídos y, por ello, si queremos que nos duren muchos años en perfecto estado, debemos seguir unas mínimas rutinas de limpieza y cuidado.
Cuidado y mantenimiento de sus audífonos
Lo más importante a la hora del cuidado de unos audífonos es establecer unas rutinas desde el primer día. Lo ideal es seguir los consejos que nos van a dar desde el gabinete auditivo donde los hayamos adquirido. Básicamente pueden consistir en consejos como estos:
- Revisarlos tras su empleo
- Retirar los restos de suciedad que se hayan depositado
- Emplear únicamente los productos de limpieza recomendados
- Si son de pilas, retirarlas cuando no se vayan a emplear
- Aunque muchos de los nuevos audífonos ya tienen cierta protección contra el agua, evitar que se mojen
- No exponerlos al sol directamente ni a fuentes muy calurosas
- Seguir las recomendaciones que nos indiquen desde nuestro Gabinete de Confianza
Los audífonos son fabricados con estrictas medidas de control y de calidad con el objetivo de que se conviertan en el mejor aliado del propio usuario. Una vez que esta persona con pérdida auditiva se haya acostumbrado a su uso nunca va a salir de casa sin sus ayudas auditivas. Pero para que los audífonos nos duren muchos años debemos realizar unas tareas mínimas de mantenimiento y cuidado. Estas acciones deben establecerse como rutina ya que de este modo nunca vamos a dejar de realizarlas.
"En su centro auditivo de confianza, en el momento de la adquisición de sus audífonos, le van a informar de cómo mantenerlos en las mejores condiciones para garantizar de este modo su larga vida útil".
Por un lado tenemos que tener cuidado para no dañar los audífonos accidentalmente y por otro debemos seguir unas pautas de mantenimiento e higiene.
Respecto a los daños todos conocemos, o al menos nos imaginamos, los peligros de los audífonos. Los más habituales son las caídas por lo que debemos evitarlas siempre que sea posible. Para ello lo mejor es que los audífonos, cuando no se estén empleando, estén guardados en sus estuches correspondientes. Además de las caídas hay que tener cuidado con los cosméticos, maquillajes, colonias, lacas, etc, ya que pueden afectar afectar a sus audífonos. Evitar el agua o la humedad, la exposición directa al sol, e incluso la posibilidad de que los niños y las mascotas puedan alcanzarlos forman parte también de los cuidados.
Pero además de evitar los posibles daños también debemos tener unas mínimas pautas de mantenimiento. En su centro auditivo le van a enseñar a cuidarlos. Todos los días, después de su empleo, convien limpiarlos. Para ello deben emplear únicamente los artículos de limpieza que le han recomendado en el gabinete audiológico. Retirar las pilas del aparato también es conveniente y por supuesto acudir, cuando así se haya estipulado, al gabinete para que puedan revisar detenidamente el funcionamiento de sus audífonos.